Uroginecología

Nuestro departamento de Uroginecología se creó para atender las necesidades específicas de la mujer: las afecciones urológicas como litiasis (cálculos renales y vesicales), la incontinencia de orina, y todo lo relacionado al Piso Pelviano. Contamos con médicos especialistas: Cirujano de piso pelviano, Urólogo, Ginecólogo, Sexólogo, Kinesiólogo de piso pelviano, Psicólogo, Nutricionista, Imagenólogo; a fin de realizar un abordaje interdisciplinario dando la mejor respuesta a nuestras pacientes.

Cuando el piso pelviano enferma sus funciones se alteran en distintos grados, y bajo un amplio abanico de diagnósticos. Por tal motivo, en Uroclínica enfrentamos la problemática mediante una evaluación multidisciplinaria, cuyo principal objetivo es alcanzar el diagnóstico preciso de la paciente para poder brindarle el tratamiento más adecuado; el cual podrá incluir: cirugía, kinesioterapia, medicación o sus combinaciones según sea necesario. El proceso de evaluación para la toma de decisiones es ágil y rápido, lo que permite ofrecer una opinión terapéutica sin grandes demoras.
Aunque parezca simplista, la solución comienza desde la propia paciente, cuando logra comprender que tener incontinencia de orina, por ejemplo, no es normal, y que no tiene por qué resignarse al uso de apósitos absorbentes, entre otras medidas, para remediarla. Es clave que las mujeres tomen conciencia de que la mejor actitud que pueden asumir es la de romper con el tabú social -o la vergüenza- de expresar dichas manifestaciones, con la misma libertad con la que lo hacen frente a otras dolencias. Este punto de partida les permitirá recuperar la confianza como mujer, en sus capacidades sociales, laborales y generadoras de proyectos. Los tratamientos posibles no siempre son quirúrgicos; también pueden estar basados en la reeducación o fortalecimiento pélvico con kinesioterapia y corrección de hábitos, con o sin medicamentos temporales. En caso de requerir cirugía, existen distintas técnicas a las que se recurrirá según el diagnóstico, incluyendo o no la utilización de elementos protésicos (sling o mallas). También podrán ser ambulatorias o de corta internación, con abordajes únicos o combinados. Capítulo aparte, aunque estrechamente relacionado con la temática, tiene que ver con la necesidad que manifiestan muchas mujeres de sentirse más a gusto con su cuerpo y con su sexualidad. En la actualidad, muchas –independientemente de cualquier disfunción del piso pelviano- recurren a tratamientos como: rejuvenecimiento vaginal, vaginoplastía, labioplastía, himenoplastía o reparación del himen, corrección de cicatrices por desgarros en el parto.
Rara vez la causa es una sola... Desde la misma charla con la paciente pueden surgir múltiples motivos: congénitos, antecedentes de alteraciones hormonales, laxitud ligamentaria, enfermedades del colágeno, cambios de peso corporal, cirugías ginecológicas o pelvianas, embarazos, partos, etc. Esto explica por qué, una vez logrado el diagnóstico, el tratamiento posiblemente requiera atención multidisciplinaria, con el objetivo de reinsertar a la paciente en su propósito de vida.
Los signos o síntomas pueden presentarse independientes o sumados entre sí, y a su vez, con distinta importancia para la paciente:
  • Incontinencia o pérdida de orina
  • Necesidad de hacer fuerza para orinar
  • Relaciones sexuales difíciles o dolorosas
  • Disminución o pérdida de deseo sexual
  • Dificultad para defecar
  • Dificultad para retener materia fecal o gases
  • Dolor pelviano o de espalda bajo
  • Sensación de peso pelviano o de estar sentada sobre un bulto
  • Protrusión o salida desde la vagina de un bulto
  1. Evitar que los órganos que tenemos dentro del abdomen y pelvis caigan entre las piernas;
  2. Darle ubicación específica a cada uno de los órganos que tenemos dentro de la pelvi , situación que repercutirá directamente en la función de éstos;
  3. Mediante la contracción y relajación de estos músculos, participar activamente en la micción, actividad sexual, defecación o eliminación de gases.
Es el grupo de músculos que cierran la parte inferior del anillo óseo que tenemos a nivel de las caderas, la pélvis. Entre estos músculos existen, naturalmente, orificios a través de los cuales se comunican desde el interior del abdomen hacia el exterior tres sistemas: urinario, genital, digestivo.