Usá bigote contra el cancer de próstata

La detección precoz es la manera más eficaz de reducir la incidencia de la enfermedad.

Te contamos
de qué se trata
Si sos varón,
y tenes entre
45 y 50 años.

Hacete el control prostático una vez al año.
La detección precoz, a través de los chequeos con tu urólogo,
permite reducir los riesgos de padecer enfermedades de la próstata.

Si sos varón,
y en tu
familia hay
antecedentes
de cáncer
de próstata.

Hacete LOS controlES PERTINENTES A PARTIR DE LOS 40.
Tomá conciencia..., porque tenés mayores probabilidades
de desarrollar la enfermedad.

USÁ BIGOTE EN NOVIEMBRE
PARA CONTARLE AL MUNDO QUE CONTRA EL CÁNCER
DE PRÓSTATA NO HAY SÚPER HÉROES

UN TOQUE DE HUMOR
PARA COMUNICAR SALUD

NOVIEMBRE AZUL & CON BIGOTES también eligió la risa como recurso para transmitir la importancia de la prevención y la concientización sobre el cáncer de próstata y otras enfermedades urológicas. La risa es facilitadora de una comunicación positiva, humana e igualitaria. Y además de sus bondades para el cuerpo físico, tiene valiosos efectos psicológicos, emocionales e intelectuales.

El cáncer de próstata se produce cuando aparecen células anormales en la próstata, que se dividen y generan células nuevas que el organismo no necesita, y forman un tumor.
Significa buscar señales de una enfermedad en personas que no tienen síntomas. Es decir, tratar de detectarla en una etapa temprana.
Existen dos métodos para detectar problemas en la próstata:
1) Examen digital de la glándula prostática: el médico examina la próstata a través del tacto rectal para evaluar la consistencia de la glándula.
2) Muestra de sangre: A través de un análisis de sangre se determina el porcentaje de antígeno prostático específico (PSA).
• Edad: Afecta fundamentalmente a varones de más de 50 años. A medida que aumenta la edad es mayor la incidencia. Es poco frecuente antes de los 45 años.
• Antecedentes familiares: Los varones con familiar directo con cáncer prostático (padre, hermano) tienen mayores chances de desarrollar la enfermedad.
• Dieta: Según estudios, hay mayor presencia de la enfermedad en hombres cuyas dietas tienen un alto valor calórico, especialmente aportado por grasas de origen animal.
• Obesidad y sedentarismo: Actualmente se estudia la relación entre la obesidad y/o la vida sedentaria con el cáncer de próstata.
• Factores raciales: Hay datos que indican que es más frecuente en la raza negra americana, y menos en países orientales.
• Exposición ambiental: Habría un ligero aumento del riesgo de padecer cáncer de próstata en personas que realizan trabajos de granja, y en quienes están en contacto con el cadmio (baterías, pilas, etc.).
• Orinar con frecuencia, sobre todo de noche.
• Dificultad para orinar.
• Flujo de orina interrumpido o débil.
• Dolor o ardor al orinar.
• Sangre en la orina.
• Dolor en la zona baja de la espalda, en la pelvis o en la parte superior de los muslos.
Atención: Estos síntomas también pueden deberse a otros problemas comunes que no son cáncer, como infecciones o agrandamiento de la próstata. Sólo su médico urólogo puede indicarle la causa.
Control de vigilancia: El especialista controla la enfermedad, y la trata sólo si progresa, ya que por su lenta evolución no es considerada causa de muerte.
Radioterapia externa: Los rayos (de una fuente externa) son dirigidos a la próstata. Se realiza diariamente, durante aproximadamente 8 semanas.
Braquiterapia prostática: Semillas de yodo con material radiactivo son colocadas dentro de la próstata, donde liberan energía radiante.
Cirugía: Prostatectomía radical o extirpación completa de la próstata, las vesículas seminales y los ganglios regionales.
La decisión terapéutica a seguir dependerá de varios factores: edad del paciente, estado general, estadio del tumor, características de la biopsia, preferencia del médico y preferencia del paciente.
Los controles anuales son el medio más eficaz para la detección precoz de los problemas prostáticos. Los exámenes médicos permitirán saber si existe algún problema en la próstata; y, de esa manera, poder optar por el tratamiento más adecuado.
El cáncer de próstata es el más frecuente en los hombres.
En el 50% de los casos la enfermedad se detecta cuando está avanzada, elevando los riesgos de mortalidad.
1 de cada 10 hombres padece o puede padecer cáncer de próstata.
El 30% de los hombres de más de 50 años, el 40% de los mayores de 60 y hasta el 50% de los que tienen más de 70 años padecen los efectos de la próstata agrandada.
Es la tercera causa de muerte por cáncer en adultos mayores de 60 años -dato comparable al cáncer de mama en la mujer- y el segundo cáncer más diagnosticado, luego del de piel.
SUMATE A NOVIEMBRE AZUL Y CON BIGOTES
Y LUCHEMOS JUNTOS CONTRA
EL CÁNCER DE PRÓSTATA

A los varones
de tu familia

Deciles que deben controlarse una vez al año a partir de los 45/50 años. Y enviales una foto con bigote (real o postizo) para ayudarnos a prevenir.

A tus amigos

Deciles que dejen los prejuicios y que vayan al urólogo periódicamente; más aún si ya cruzaron la barrera de los 45 años. Sacate una foto con bigote (real o postizo) y enviala a todos tus amigos… Así nos ayudás a prevenir la enfermedad.

A tus pacientes

Contales sobre la enfermedad, sus características y modos de prevenirla. Y recordales la importancia de los controles anuales, como el medio más eficiente para detectar tempranamente los problemas prostáticos.

Decile a todos

Que es hora de tomar conciencia y de cambiar hábitos… Porque el cáncer de próstata se puede prevenir. Invitalos a sacarse una foto con bigote (real o postizo) y a compartirla con familiares, amigos, conocidos, vecinos…; con todos.

Enviale a los varones de tu familia
La postal digital que más te guste!
Enviale a tus amigos
La postal digital que más te guste!
Enviale a tus pacientes
La postal digital que más te guste!
Enviale a todos
La postal digital que más te guste!
MOSTRÁ TU BIGOTE
Sacate una foto y compartila
en las redes sociales con el
#NOVIEMBREAZULYCONBIGOTES

bigotes para descargar

 
Fundación Uroclínica es una organización con fines solidarios, sustentada por un grupo de profesionales altamente calificados. Sus objetivos fundamentales son la docencia, la investigación, la concientización social y la asistencia orientada a brindar prestaciones médicas de excelencia a personas que lo necesiten.